Con French Touch Made in Germany, Immo presenta un espectáculo tan espectacular como irresistiblemente divertido, donde el circo contemporáneo, los malabares, las acrobacias, la magia, el mentalismo y la música se unen en una auténtica celebración de las culturas francesa y alemana. Presentado el domingo 24 de enero de 2027 a las 16:00 h en el Radiant-Bellevue de Caluire-et-Cuire, este espectáculo familiar, apto para mayores de 6 años, promete aproximadamente una hora y media de risas, sorpresas e impresionantes actuaciones.
Immo, artista alemán afincado en Francia desde hace muchos años, posee una trayectoria poco convencional que le permite fusionar diversas disciplinas artísticas con gran libertad. Malabarista virtuoso, acróbata, músico, mago, funambulista y humorista, se ha labrado una reputación internacional gracias a espectáculos donde la destreza técnica se utiliza siempre para provocar risas y conectar con el público. Su estilo se basa en una energía inagotable, una constante capacidad de improvisación y un toque burlesco que recuerda tanto a los grandes payasos contemporáneos como a los artistas de music hall.
En French Touch Made in Germany, Immo imagina un encuentro disparatado entre dos vecinos europeos que adoran caricaturizarse mutuamente: Francia y Alemania. Baguette contra pretzel, Chopin contra Beethoven, boina contra sandalias, vino contra cerveza, gnomos de jardín contra la Torre Eiffel... todos los clichés se convierten en el punto de partida de situaciones completamente absurdas en las que nadie se libra. Con un gran sentido del humor autocrítico, el artista demuestra que las diferencias culturales son, ante todo, una maravillosa oportunidad para reír juntos.
El espectáculo se desarrolla a un ritmo vertiginoso, con escenas que se suceden rápidamente. Prácticamente sin pausas, Immo transita con fluidez entre malabares, acrobacias, música, mentalismo, magia y teatro físico con una facilidad asombrosa. Cada acto posee una identidad propia, integrándose a la perfección en una puesta en escena coherente donde los diálogos franco-alemanes sirven de hilo conductor.
El malabarismo sigue siendo, naturalmente, el eje central del espectáculo. Immo manipula una gran variedad de objetos con una precisión impresionante. Pelotas, mazas, objetos cotidianos y accesorios insólitos se convierten en compañeros de una demostración técnica constantemente salpicada de humor. Fiel a su estilo, también se atreve a incorporar objetos totalmente inesperados, como una motosierra, transformando lo que podría ser un simple acto de virtuosismo en una escena tan espectacular como hilarante. El elemento sorpresa es constante; cada aparición de un nuevo accesorio capta de inmediato la atención del público.
Las acrobacias enriquecen la actuación. Immo juega con su equilibrio, transforma las situaciones más sencillas y enlaza movimientos físicos que le dan al espectáculo una auténtica dimensión circense. Su experiencia como funambulista y artista callejero se refleja en la forma en que ocupa el espacio y crea una conexión inmediata con el público.
La música también desempeña un papel fundamental. Grandes compositores franceses y alemanes aparecen junto a referencias mucho más populares. Beethoven, Chopin y otros compositores sirven de banda sonora a actos donde cada cambio de ritmo acompaña una nueva situación cómica. El artista utiliza la música como un verdadero complemento escénico, sincronizando gestos, manipulaciones y gags con una precisión asombrosa.
El mentalismo y la magia sorprenden constantemente al público. Sin interrumpir el ritmo del espectáculo, Immo incorpora efectos imposibles, predicciones asombrosas y manipulaciones visuales que realzan la imprevisibilidad de la actuación. Una vez más, estas disciplinas se ponen al servicio de la narrativa y el humor, más que como una mera demostración técnica.
Uno de los puntos fuertes del espectáculo es su constante interacción con el público. Immo se dirige regularmente a la audiencia, improvisa en función de sus reacciones, invita a voluntarios al escenario y transforma situaciones inesperadas en momentos especialmente divertidos. Cada actuación posee así una cualidad única, moldeada por el intercambio entre el artista y el público.
El programa juega constantemente con los estereotipos culturales, pero siempre con buen humor. Las costumbres francesas y alemanas se exageran, se subvierten y se mezclan hasta volverse completamente absurdas. Los aficionados a ambas culturas reconocerán numerosas referencias: comida, música, tradiciones populares, idioma, humor, objetos emblemáticos e incluso estilos de vida. Esta mirada lúdica a las diferencias europeas convierte a French Touch Made in Germany en un programa accesible tanto para niños como para adultos.
El humor de Immo se basa tanto en lo visual como en los juegos de palabras, las expresiones faciales, las situaciones absurdas y los contrastes culturales. Los espectadores más jóvenes apreciarán las actuaciones físicas y los objetos insólitos, mientras que los adultos captarán las numerosas referencias a la cultura francesa y alemana.
Presentado en el salón principal del Radiant-Bellevue, el espectáculo cuenta con asientos numerados, lo que garantiza una excelente comodidad visual. El salón es reconocido por su ambiente acogedor, su acústica y su programación que combina teatro, música, comedia, danza, circo y espectáculos para toda la familia.
French Touch Made in Germany atrae a un público muy diverso: familias, aficionados al malabarismo, amantes del circo contemporáneo, aficionados al humor visual o simplemente quienes sienten curiosidad por descubrir a un artista extraordinario. Gracias a su mezcla de virtuosismo, poesía, modestia y participación del público, el espectáculo trasciende un simple acto circense para convertirse en un auténtico encuentro humano.
Entre proezas técnicas, acrobacias inverosímiles, música, magia, acrobacias, malabarismo virtuoso y un sinfín de chistes, Immo demuestra una vez más por qué es considerado uno de los artistas más completos del panorama europeo. French Touch Made in Germany es un espectáculo generoso, rítmico, ingenioso y profundamente unificador, donde la risa se convierte en el lenguaje común más bello entre Francia y Alemania.