La fabulosa historia de BasarKus es un espectáculo circense coreografiado que combina malabares, acrobacias y danza, concebido por el coreógrafo Sylvère Lamotte en colaboración con la Academia Fratellini y la Compagnie Lamento. Creada en 2022 y apta para mayores de 3 años, esta pieza breve, enérgica y poética lleva a grandes y pequeños a una asombrosa aventura física que explora la identidad, el autodescubrimiento y las relaciones con los demás.
BasarKus no es una criatura cualquiera. Con sus dos cabezas, múltiples brazos y numerosas piernas, este extraño ser parece perfectamente feliz. Las dos partes de su cuerpo conviven, ruedan, avanzan, juegan y evolucionan en total armonía. Ni siquiera se cuestionan nada: BasarKus siempre ha sido uno solo.
Hasta que la criatura descubre que también posee dos corazones. Esta revelación plantea una pregunta desconcertante: ¿y si BasarKus no fuera uno, sino dos?
Entonces comienza una experiencia tan inquietante como emocionante: el intento de separarse.
En el escenario, este descubrimiento se convierte en un fantástico campo de juego para los dos artistas. Sus cuerpos, antes entrelazados, buscan gradualmente su independencia. Se aferran el uno al otro, se cargan, se empujan, se contorsionan, caen, se sostienen e inventan nuevas formas de moverse. Cada intento permite a los dos personajes descubrir lo que pueden lograr juntos, pero sobre todo, de qué es capaz cada uno por separado.
El malabarismo desempeña un papel fundamental en esta exploración. Las mazas se convierten en compañeras de juego y extensiones del movimiento, mientras que la manipulación de objetos se entrelaza con elevaciones, equilibrios y acrobacias. El malabarista y el acróbata nunca se limitan a sus respectivas disciplinas: constantemente toman prestado del vocabulario del otro y construyen un lenguaje compartido en la intersección del circo y la danza contemporáneos.
La improvisación de contacto, elemento central en la obra coreográfica de Sylvère Lamotte, también desempeña un papel crucial. El peso, el apoyo, el contacto y los desequilibrios permiten a los intérpretes crear la ilusión de un solo organismo antes de revelar gradualmente dos individuos. Esta exploración da lugar a imágenes a veces espectaculares, a veces absurdas y a menudo muy divertidas, en las que resulta difícil discernir dónde empieza un cuerpo y termina el otro.
Detrás de las proezas físicas y el humor, se despliega una verdadera fábula sobre la construcción de la identidad. ¿Cómo se llega a ser uno mismo? ¿Es posible separarse sin perder al otro? ¿Cómo se vence el miedo a hacer algo solo? ¿Y cómo se acepta que alguien que se parece a nosotros, sin embargo, posee su propia identidad?
Estas preguntas resuenan especialmente en la infancia, un periodo en el que se desarrollan gradualmente la autonomía y la autoconciencia. Sin embargo, La fabulosa historia de BasarKus nunca pretende ofrecer una respuesta definitiva. La historia se narra principalmente a través de cuerpos, situaciones, juegos y movimiento, permitiendo que cada espectador proyecte su propia experiencia en ella.
La creación nació del encuentro entre Sylvère Lamotte, coreógrafo y fundador de la Compagnie Lamento, y dos artistas de la Academia Fratellini: Basil Le Roux y Markus Vikse. Uno proviene del mundo de la acrobacia, el otro del malabarismo. Este encuentro de dos disciplinas distintas es precisamente la materia prima del espectáculo: crear un diálogo entre ellas hasta que parezcan fusionarse, antes de redescubrir sus identidades individuales.
Creado con Basil Le Roux y Markus Vikse, el espectáculo ahora está siendo recorrido por varios artistas en rotación: Simón Aravena, Julien Desfonds, Pablo Garretón Cortés, Ignacio Jimenez, Antonin Lebon, Basil Le Roux, Jui-Hung Li, Enrique Rosenman, Markus Vikse y Matthis Walczak.
La obra se beneficia así del virtuosismo de los artistas del circo contemporáneo, sin perder su carácter íntimo y lúdico. Esta combinación le ha valido una cálida acogida por parte de la crítica: Paris Mômes describe a un dúo como «travieso y juguetón, impresionante y divertido», mientras que Télérama le otorga la máxima calificación (TTT – Muy bueno), destacando en particular el lenguaje corporal, la puesta en escena y la forma en que el espectáculo aborda la identidad.
Con su formato breve de entre 30 y 35 minutos, según la función, La fabulosa historia de BasarKus también ofrece una magnífica introducción al circo contemporáneo para el público joven. No es necesario comprender diálogos extensos: la esencia se transmite a través de gestos, miradas, objetos, acrobacias y la interacción física entre los artistas.
A la vez espectáculo de malabarismo, dúo acrobático, creación coreográfica e historia de amistad, BasarKus logra abordar temas profundos con una sencillez asombrosa. El virtuosismo circense siempre está al servicio de la narrativa: un garrote lanzado, un equilibrio improbable o un cuerpo suspendido del otro se convierten en formas de contar una historia de apego, confianza y, en última instancia, emancipación.
Alegre, traviesa, dinámica y poética, La fabulosa historia de BasarKus es una oda a la curiosidad y al coraje de crecer. Al aprender a ser dos, BasarKus descubre que ser uno mismo no significa necesariamente perder al otro. Un espectáculo familiar particularmente ingenioso donde el malabarismo, la acrobacia y la danza se unen para convertir el cuerpo en un verdadero lenguaje, apto para niños a partir de 3 años.